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Demostración · datos ficticios Taller de impresión por encargo

Rodamina

Un taller que le imprime a otros, no que vende su propia obra

Rodamina es un ejemplo de identidad y sistema de color extremo: un taller ficticio de impresión por encargo en Cuernavaca (serigrafía, risografía y estampa) que no vende obra propia, sino que le imprime a otros negocios.

Captura de la portada del sitio de Rodamina (demostración · datos ficticios).
demo-rodamina.vercel.app: la captura es del sitio tal como está publicado hoy.
Construido con
Astro 6 + CSS a mano
Páginas
13 + 404
Ratios WCAG publicados
11

El problema que resuelve

Un taller de impresión por encargo no vende su propia obra: le imprime a otros. La distinción parece menor y no lo es, porque cambia lo que el sitio tiene que decir. No dice "mira lo que hice"; dice "esto es lo que te puedo imprimir, con qué papel, en cuánto tiempo y con qué tiraje". Cada una de las ocho fichas de trabajo termina en un colofón (técnica, tintas, sustrato, medidas, tiraje, tiempo y acabado) porque eso es lo que un cliente necesita leer antes de pedir una cotización, no una descripción de intenciones.

La misma lógica ordena la página de encargos: seis preguntas con su respuesta (qué se imprime, en qué papel, cuántas piezas como mínimo, en cuánto tiempo, más o menos cuánto sale y cómo se manda el archivo), y la sexta tiene su propia sección, con la parte incómoda incluida en vez de escondida.

El sistema de color, medido y publicado

El campo rosa satura tanto que exige reglas de contraste explícitas, y la página del taller las publica como contenido, no como nota al pie: seis colores con su L*C*h y sus once pares de contraste medidos, cada uno con el mínimo que le toca y para qué se usa.

Ratios de contraste WCAG 2.1 publicados en la página del taller
11Ratios de contraste WCAG 2.1 publicados en la página del taller
Colores con su L*C*h declarado
6Colores con su L*C*h declarado
Tinta oscura sobre el campo rosa: el par principal, el único texto que se usa ahí
6.21:1Tinta oscura sobre el campo rosa: el par principal, el único texto que se usa ahí
Texto claro sobre el campo rosa: no llega al mínimo, y por eso está prohibido
2.86:1Texto claro sobre el campo rosa: no llega al mínimo, y por eso está prohibido

Los controles de contacto son inertes a propósito

Rodamina no existe, así que un botón de contacto que funcionara prometería un buzón que nadie revisa. La pieza resuelve eso al revés de lo habitual: en vez de inventar un teléfono "de ejemplo", los dos controles de contacto («Escribir por WhatsApp» y «Llamar al taller») se ven, ocupan su lugar y no llevan a ningún lado, sin `href`, sin número y sin `mailto:`, y una nota junto a ellos lo dice con todas las letras. Esa nota está asociada a los controles con `aria-describedby`, así que quien los alcanza con un lector de pantalla también recibe la explicación, no solo quien la lee con los ojos.

El cuestionario de la página de encargos sigue la misma regla: arma un resumen en pantalla a partir de lo que se escribe y permite copiarlo, y eso es todo lo que hace. El formulario no tiene `action`, así que no hay ningún destino que reciba esos datos. No es una limitación del ejemplo: es la honestidad que el sitio vende, hecha interfaz.

Ocho láminas, cero fotografías

No hay una sola foto en todo el sitio, ni propia ni de banco de imágenes: el taller no existe, así que no hay nada que fotografiar. Las ocho láminas que ilustran cada trabajo son SVG con formas planas de dos tintas y sobreimpresión calculada por el navegador (`mix-blend-mode: multiply`): no una imagen que simula el efecto, sino el mismo cruce que hace una prensa de dos colores.

La portada deja tocar esa misma idea: dos manchas de tinta, una rosa y una azul, que se arrastran con el puntero o se mueven con las flechas del teclado, y donde se cruzan aparece un tercer color que nadie compró. Es una mejora progresiva de verdad: sin JavaScript las manchas ya aparecen cruzadas en el HTML, el tercer color se ve igual y el texto explica la cuenta; lo único que se pierde es poder moverlas.

Rodamina no existe

Es una marca inventada por nosotros para esta demostración. El nombre, el logotipo, los textos, los teléfonos, los correos, los domicilios y todas las cifras que aparecen en el sitio son datos ficticios: no hay ninguna empresa detrás y no fue un trabajo para un cliente. Lo construimos entero para mostrar cómo resolvemos este tipo de problema. El sitio está fuera de los buscadores a propósito, para que una marca que no existe no compita en Google con negocios que sí.

Qué demuestra

Demuestra que se puede sostener un sistema de color extremo con los números a la vista (once ratios de contraste publicados) y declarar sin adornos cuándo un botón no lleva a ningún lado.

Así trabajamos las páginas web para negocios: diseño, hospedaje y administración.