Tasty Grill
Un restaurante de cortes donde la carta se lee como carta
Tasty Grill es un ejemplo de restaurante de cortes a la parrilla en la Ciudad de México: seis páginas, una carta de doce platillos y un formulario de reservación que valida todo y no envía nada. La marca, la dirección, el teléfono, el correo y el testimonio son ficticios; lo que se muestra es cómo resolvemos un restaurante.
- Construido con
- Astro 7 + GSAP
- Páginas
- 6 + 404
- Portada servida
- 5.0 KB
El problema que resuelve
Un restaurante de cortes vende dos cosas antes de que alguien se siente a la mesa: qué hay de comer y cómo apartar lugar. Muchos sitios entierran la carta en un archivo aparte y prometen en el formulario una confirmación que nadie garantiza. Tasty Grill hace lo contrario: la carta es una página más, con la misma tipografía y el mismo tono que el resto, y el formulario dice desde el primer renglón que es una demostración.
La portada es una fotografía de brasas a pantalla completa con el titular «Fuego lento. Cortes excepcionales.» encima, en una tipografía de contraste alto (Bodoni Moda) para los títulos y otra neutra (Geist) para el texto corrido. El acento es el ámbar de los botones, y por eso «Reservar mesa» es lo primero que se distingue sobre el fuego.
La carta, medida
La carta vive en su propia página y no en un archivo descargable: cada platillo lleva su nombre, su descripción y su precio, y cuando toca una nota corta como «Para compartir» o «Favorito de la casa».
- Platillos en la carta, todos con nombre, descripción y precio
- 12Platillos en la carta, todos con nombre, descripción y precio
- Secciones: cortes (6), del mar (3) y guarniciones (3)
- 3Secciones: cortes (6), del mar (3) y guarniciones (3)
- Fotografías en todo el sitio, todas de dominio público
- 4Fotografías en todo el sitio, todas de dominio público
- Familias tipográficas, un archivo por cada una
- 2Familias tipográficas, un archivo por cada una
La reservación: se valida todo y no se manda nada
El formulario tiene nueve campos (nombre, correo, teléfono, fecha, hora, número de personas, ocasión, comentarios y la casilla del aviso de privacidad), cada uno con su etiqueta visible y su propio mensaje de error en español: «Ingrese un número de 10 dígitos, sin espacios ni guiones», por ejemplo. La hora se elige entre diecinueve horarios, de las 13:00 a las 22:00 cada media hora, y si la fecha es hoy los horarios que ya pasaron quedan deshabilitados.
Al enviar, la página responde con el nombre de quien escribió y dice la verdad: «Este sitio es una demostración: su solicitud no se envió ni se guardó». No hay correo de confirmación que prometer ni una mesa que apartar. Para grupos de más de doce personas el formulario no acepta el número y pide comunicarse por teléfono, que es lo que haría un restaurante de verdad.
Lo que el sitio se niega a hacer pasar por real
Un restaurante ficticio con teléfono y correo que parecen de verdad es una trampa para quien los marque. Aquí cada dato de contacto dice lo que es.
Contacto
El teléfono y el correo aparecen como texto, con la aclaración «Datos de contacto ficticios, solo para esta demostración», y no son enlaces: no hay ningún vínculo para llamar, escribir ni abrir WhatsApp.
El testimonio
La frase de la portada lleva debajo, en el mismo bloque, la leyenda «Testimonio ficticio para esta demostración». Nadie de carne y hueso dijo eso.
Las fotografías
Son cuatro fotografías de dominio público (CC0), con su autor y su origen anotados en un archivo de créditos que el propio sitio publica. La marca no las tomó ni tiene nada que ver con ellas.
Los buscadores
El sitio pide que no se indexe por tres vías a la vez: la etiqueta de cada página, el encabezado de la respuesta y el archivo de robots. Una marca que no existe no debe competir en Google con negocios que sí.
Qué tan liviana es
Se midió contra el sitio publicado. Es una pieza con animación al hacer scroll, y eso se paga con código extra que el visitante descarga.
Tasty Grill no existe
Es una marca inventada por nosotros para esta demostración. El nombre, el logotipo, los textos, los teléfonos, los correos, los domicilios y todas las cifras que aparecen en el sitio son datos ficticios: no hay ninguna empresa detrás y no fue un trabajo para un cliente. Lo construimos entero para mostrar cómo resolvemos este tipo de problema. El sitio está fuera de los buscadores a propósito, para que una marca que no existe no compita en Google con negocios que sí.
Qué demuestra
Demuestra que un restaurante puede tener una carta que se lee como carta y una reservación que valida cada campo, sin prometer una confirmación que nadie va a mandar.
Así trabajamos las páginas web para negocios: diseño, hospedaje y administración.